La Unión Tranviarios Automotor (UTA), el gremio que conduce Roberto Fernández, elevó una dura advertencia al Gobierno nacional al señalar que «la paz social peligra» y no descarta la posibilidad de realizar un paro de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires si no surgen avances concretos en la negociación salarial que mantiene con las cámaras empresarias del sector .
La señal de alarma fue formalizada mediante una carta enviada al Ministerio de Economía, en la cual el sindicato reclamó la intervención directa del ministro Luis Caputo para destrabar la discusión paritaria. «Los días pasan, la paz social peligra», advirtieron desde la organización sindical, que exige una actualización salarial con efecto retroactivo al mes de mayo .
El reclamo salarial y el contexto de los subsidios
El último acuerdo paritario firmado entre empresarios y trabajadores perdió vigencia hace varios meses. Según las escalas vigentes para los choferes de corta y media distancia del AMBA, el salario básico de junio se mantiene en $1.545.278,25, sin ajustes desde la última actualización registrada en abril . Desde la UTA sostienen que los ingresos perdieron poder adquisitivo frente al avance de la inflación y que la falta de convocatoria a una mesa de negociación está generando un creciente malestar entre los trabajadores .
En el escrito dirigido al Palacio de Hacienda, el gremio incluyó fuertes cuestionamientos políticos a la hoja de ruta económica oficial. «Son sacrificados en el altar del superávit fiscal. La Argentina ha entendido que el déficit fiscal es nocivo y el superávit es sano; el tema es a qué costo», plantearon los gremialistas, advirtiendo que la consolidación fiscal «no se construya con nuestros salarios» .
Uno de los puntos centrales del reclamo fue el pedido de recibir un trato igualitario. «Queremos el mismo trato y beneficios que las empresas agroexportadoras, petroleras y mineras», solicitaron desde la UTA, exigiendo que el ministro Caputo «responda y resuelva» porque «los trabajadores necesitan del transporte y ahí estamos nosotros» .
El rol del Estado y la nueva normativa
La advertencia de la UTA coincide con la entrada en vigencia de la Resolución 31/2026 de la Secretaría de Transporte, que oficializó un nuevo mecanismo para la distribución de las compensaciones tarifarias a las empresas del sector. El nuevo modelo está orientado a subsidiar «la demanda» en lugar de la oferta tradicional, condicionando el acceso a los fondos al cumplimiento de parámetros de calidad como frecuencias, kilometraje recorrido y antigüedad de la flota .
Las cámaras empresarias, por su parte, argumentan que atraviesan dificultades para afrontar sus costos operativos y que los ingresos actuales resultan insuficientes para absorber incrementos salariales como los que reclama el sindicato . Desde el Ejecutivo nacional defienden el esquema vigente argumentando que busca asegurar un uso más eficiente de los recursos estatales .
Posibles medidas de fuerza
Por el momento, no existe una fecha determinada para un eventual paro. Sin embargo, la UTA se declaró en estado de alerta y condicionó cualquier decisión futura a la respuesta que adopte el Gobierno nacional . Las próximas reuniones entre representantes gremiales, empresarios y funcionarios serán determinantes para intentar destrabar el conflicto y evitar interrupciones en el servicio que afectan a millones de pasajeros que dependen diariamente del transporte público
