El presidente Javier Milei anunció una reducción significativa en las retenciones al trigo y la cebada, que pasarán del 7,5% al 5,5% a partir del mes de junio. El anuncio, realizado desde la Casa Rosada, fue acompañado por la promesa de un esquema de reducción gradual para la soja, el principal cultivo del país, que comenzaría a regir en enero de 2027.
La medida busca aliviar la presión fiscal sobre el sector agropecuario en un contexto de precios internacionales volátiles y costos de producción elevados. «Es el primer paso hacia la eliminación total de las retenciones», aseguró el mandatario, aunque no dio un cronograma concreto. Las entidades rurales celebraron la decisión pero reiteraron su reclamo histórico: la eliminación total de los derechos de exportación, que consideran un impuesto distorsivo.
La baja alcanza solo a dos cultivos, pero el sector espera que sea el inicio de una tendencia. La Mesa de Enlace emitió un comunicado de «recepción positiva con cautela», mientras que las provincias productoras también celebraron el anuncio, aunque advirtieron que deberán analizar cómo impacta en la recaudación local. El ministro de Economía detalló que la merma en la recaudación será compensada con el crecimiento esperado de la producción y las exportaciones.

