El canciller Pablo Quirno salió este viernes a llevar tranquilidad al sector exportador tras el retiro obligatorio de 13,4 toneladas de carne vacuna argentina en Estados Unidos, y reconoció que el incidente respondió a un «error administrativo» cometido por el importador en territorio estadounidense, sin relación alguna con problemas sanitarios o de calidad del producto.
El funcionario emitió un comunicado a través de sus redes sociales en el que detalló las circunstancias del hecho. «Debido a un incumplimiento administrativo por parte del importador dentro del proceso de importación en Estados Unidos, el 11 de agosto de 2026, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informó el retiro obligatorio de 13,4 toneladas de carne vacuna argentina», comenzó informando el canciller.
Quirno fue tajante al aclarar que la medida no tuvo relación con la calidad del producto. «Es importante destacar que no se trata de un problema de inocuidad, contaminación o calidad del producto, sino que la mercadería fue distribuida comercialmente antes de completar la reinspección obligatoria de importación del USDA en Estados Unidos», sostuvo el canciller.
El retiro fue ordenado por el Food Safety and Inspection Service (FSIS), dependiente del USDA, luego de detectar que la mercadería, importada por la firma Corte Argentino USA LLC de Florida desde el frigorífico argentino Gorina, había sido distribuida comercialmente sin pasar por el procedimiento administrativo de reinspección exigido para los productos cárnicos importados. Los productos fueron elaborados entre el 15 y el 20 de mayo de 2026 e incluían cortes como cuadril sin tapa, peceto, nalga, cuadrada y bola de lomo.
Según precisó el canciller, la propia firma importadora emitió una carta en la que reconoció el error. «La firma importadora emitió una carta aclarando la naturaleza y las circunstancias del incidente, reconociendo que se trató de un error administrativo ocurrido en Estados Unidos, sin relación con el establecimiento exportador ni con el sistema sanitario o de inocuidad argentino», detalló Quirno. La carta fue compartida con el Meat Import Council of America (MICA) para conocimiento de sus miembros y con el objetivo de brindar claridad al respecto.
El canciller cerró su comunicado asegurando que «el comercio de carne vacuna argentina hacia Estados Unidos continúa desarrollándose con normalidad». Desde el Gobierno remarcaron que el episodio no afecta el comercio entre ambos países y que los embarques argentinos hacia Estados Unidos siguen su curso con normalidad. El producto retirado equivale a menos de la carga de un contenedor, y el frigorífico Gorina no recibió sanción alguna ni se vio perjudicado por el incidente.
